Esta serie nace en la costa oeste de Corea, en el pequeño pueblo de Ganwolam, casi por accidente. Después de varias horas de carretera, nos dirigíamos hacia lo que supuestamente era el Mont-Saint-Michel coreano: un templo que queda completamente aislado cuando sube la marea. Pero, como suele pasar cuando las expectativas son tan altas, el templo resultó ser bastante menos espectacular de lo que imaginábamos. Parecía que iba a ser un fracaso de día, cuando, de repente, descubrimos algo mucho más interesante.
Resulta que aquellas aguas oscuras y frías, aparentemente sin encanto, escondían un secreto: una tradición que solo aparece cuando la marea baja. Porque, cuando el fondo marino queda al descubierto, media docena de mujeres salen cada día, con su rastrillo y su cubo, en busca de moluscos y otros mariscos con los que dar sabor a sus platos. No lo hacen por trabajo, sino por costumbre; un ritual casi lúdico. Como verdaderas arqueólogas, pasan la tarde excavando y charlando, con una paciencia admirable. Y el verdadero tesoro va mucho más allá de un cubo lleno: está en mantener vivo este hábito, en desenterrar, día tras día, una tradición que, sin ellas, podría quedar enterrada para siempre. Esta colección es para ellas.
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¿No es suficiente?