Cuando cae la noche sobre Hong Kong, Kowloon se convierte en un circuito abierto: neones, flashes, y carteles luminosos bañan la calle de color y energía. Entre reflejos en el asfalto y destellos que se estiran en el aire, los taxis cruzan a toda velocidad, como pulsos rojos atravesando el caos de la ciudad.
Esta colección habla de movimiento, luz y vértigo: de lo que sucede en Kowloon cuando la noche acelera y la ciudad vibra.