Cuando el sol despierta Shanghái y asoma tras el imponente horizonte de vidrio y hormigón, las orillas del río Huangpu cobran vida. Allí, mujeres de todas las edades alzan al viento largas telas de colores con forma de dragón y las hacen bailar a su compás, llenando el aire de ritmo, energía y vida en medio del latido incesante de la ciudad.
Cada día, mientras la ciudad aún se despereza, el despertar de los dragones marca el inicio de una nueva jornada. Es un ritual hipnótico, casi lírico. un espectáculo de armonía y elegancia que augura fortuna y prosperidad y da la bienvenida a un nuevo día en la megaciudad china.